sábado, 30 de mayo de 2009

BONITO PALABRO

Hace unos meses, la empresa SpinVox realizó una encuesta de lo más curiosa: quería conocer cuáles son las veinte palabras peor pronunciadas de la lengua castellana. El término vencedor fue "viniste" (del verbo venir), que suele transformarse erróneamente en "veniste". El segundo lugar lo ocupaba "trastorno", al que muchos añaden una ene y convierten en "transtorno". Y el bronce era para "prejuicios", suplantada por "perjuicios".
Ya lo dice el dicho: "Quien tiene boca se equivoca". Y la gran mayoría de los hablantes pronunciamos o hemos pronunciado mal alguna palabra, y probablemente ni nos damos cuenta. Es habitual escuchar en la calle términos como poblema, treatro, amoto, sofales... Planteo una cuestión: si estáis conversando con alguien y esa persona comete un error de este tipo, ¿creéis que es conveniente rectificarle? ¿O no lo hacéis por miedo a que se sienta ofendida?
Sería divertido recordar anécdotas de este tipo. Empiezo yo: me costó mucho descubrir que los "mísperos" eran en realidad "nísperos". También tengo un amigo que confundía la "longaniza" con la donganiza". Y eso por no hablar de una señora que a los "pomos" de las puertas los llamaba "pómulos". Si es que el castellano da para mucho...

Listado completo: Viniste - veniste. Trastorno - transtorno. Prejuicios - perjuicios. Idiosincrasia - idiosincracia. Sarpullido - zarpullido. Ineptitud - inaptitud. Madrid - Madri. Esparadrapo - esparatrapo. Helicóptero - helicotero. Fortísimo - fuertísimo. Croqueta - cocreta. Tortícolis - torticulis. Popurrí - pupurri. Pobre - probe. Restricción - restrincción. Haya - Haiga. Mahonesa - bayonesa. Pamplona - plamplona. Solidaridad - sodilaridad. Institucionalización - institutonalización.

1 comentario:

Verónica dijo...

toballa, champún, Decatrón (por Decatlon), estirilizar (por estlizar), Carreful (por Carrefour), indición (por inyección), arromangar (por arremangar), etc. Tantas y tantas palabrejas que nos alegran las conversaciones.
La cuestión de si corregir o no, depende de la confianza que tengas con la persona. De todas maneras, a mí me gusta que me corrijan si suelto algún palabro. Venga de quien venga la recomendación del buen uso del castellano. Siempre se puede aprender.